lee y difunde la palabra de los pueblos en lucha

lee y difunde la palabra de los pueblos en lucha
la guarura, sistema de la palabra libre y militante
"Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información".

Rodolfo Walsh, ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), 1976
Mostrando entradas con la etiqueta notas de la memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta notas de la memoria. Mostrar todas las entradas

14 de julio de 2010

El reino mágico



Por: Eduardo Galeano / La Jornada

Pacho Maturana, colombiano, hombre de vasta experiencia en estas lides, dice que el futbol es un reino mágico donde todo puede ocurrir.

El Mundial reciente ha confirmado sus palabras: fue un Mundial insólito.

• Insólitos fueron los 10 estadios donde se jugó, hermosos, inmensos, que costaron un dineral. No se sabe cómo hará Sudáfrica para mantener en actividad esos gigantes de cemento, multimillonario derroche fácil de explicar pero difícil de justificar, en uno de los países más injustos del mundo.

• Insólita fue la pelota de Adidas, enjabonada, medio loca, que huía de las manos y desobedecía a los pies. La tal Jabulani fue impuesta, aunque a los jugadores no les gustaba ni un poquito. Desde su castillo de Zurich, los amos del futbol imponen, no proponen. Tienen costumbre.

• Insólito fue que por fin la todopoderosa burocracia de la FIFA reconociera, al menos, al cabo de tantos años, que habría que estudiar la manera de ayudar a los árbitros en las jugadas decisivas. No es mucho, pero algo es algo. Ya era hora. Hasta estos sordos de voluntaria sordera tuvieron que escuchar los clamores desatados por los errores de algunos árbitros, que en el último partido llegaron a ser horrores. ¿Por qué tenemos que ver en las pantallas de televisión lo que los árbitros no vieron y quizá no pudieron ver? Clamores de sentido común: casi todos los deportes, el basquetbol, el tenis, el beisbol y hasta la esgrima y las carreras de autos, utilizan normalmente la tecnología moderna para salir de dudas. El futbol, no. Los árbitros están autorizados a consultar una antigua invención llamada reloj para medir la duración de los partidos y el tiempo a descontar, pero de ahí está prohibido pasar. Y la justificación oficial resultaría cómica, si no fuera simplemente sospechosa: el error forma parte del juego, dicen, y nos dejan boquiabiertos descubriendo que errare humanum est.

• Insólito fue que el primer Mundial africano en toda la historia del futbol quedara sin países africanos, incluyendo al anfitrión, en las primeras etapas. Sólo Ghana sobrevivió, hasta que su selección fue derrotada por Uruguay en el partido más emocionante de todo el torneo.

• Insólito fue que la mayoría de las selecciones africanas mantuvieran viva su agilidad, pero perdieran desparpajo y fantasía. Mucho corrieron, pero poco bailaron. Hay quienes creen que los directores técnicos de las selecciones, casi todos europeos, contribuyeron a este enfriamiento. Si así fuera, flaco favor han hecho a un futbol que tanta alegría prometía. África sacrificó sus virtudes en nombre de la eficacia, y la eficacia brilló por su ausencia.

• Insólito fue que algunos jugadores africanos pudieran lucirse, ellos sí, pero en las selecciones europeas. Cuando Ghana jugó contra Alemania se enfrentaron dos hermanos negros, los hermanos Boateng: uno llevaba la camiseta de Ghana y el otro la de Alemania.

De los jugadores de la selección de Ghana, ninguno jugaba en el campeonato local de Ghana.

De los jugadores de la selección de Alemania, todos jugaban en el campeonato local de Alemania.

Como América Latina, África exporta mano de obra y pie de obra.

• Insólita fue la mejor atajada del torneo. No fue obra de un golero, sino de un goleador. El atacante uruguayo Luis Suárez detuvo con las dos manos, en la línea del gol, una pelota que hubiera dejado a su país fuera de la Copa. Y gracias a ese acto de patriótica locura, él fue expulsado, pero Uruguay no.

• Insólito fue el viaje de Uruguay, desde los abajos hasta los arribas. Nuestro país, que había entrado al Mundial en el último lugar, a duras penas, tras una difícil clasificación, jugó dignamente, sin rendirse nunca, y llegó a ser uno de los mejores. Algunos cardiólogos nos advirtieron, desde la prensa, que el exceso de felicidad puede ser peligroso para la salud. Numerosos uruguayos, que parecíamos condenados a morir de aburrimiento, celebramos ese riesgo, y las calles del país fueron una fiesta. Al fin y al cabo el derecho a festejar los méritos propios es siempre preferible al placer que algunos sienten por la desgracia ajena.

Terminamos ocupando el cuarto puesto, que no está tan mal para el único país que pudo evitar que este Mundial terminara siendo nada más que una Eurocopa. Y no fue casual que Diego Forlán fuera elegido mejor jugador del torneo.

• Insólito fue que el campeón y el subcampeón del Mundial anterior volvieron a casa sin abrir las maletas.

En el año 2006, Italia y Francia se habían encontrado en el partido final. Ahora se encontraron en la puerta de salida del aeropuerto. En Italia, se multiplicaron las voces críticas de un futbol jugado para impedir que el rival juegue. En Francia, el desastre provocó una crisis política y encendió las furias racistas, porque habían sido negros casi todos los jugadores que cantaron la Marsellesa en Sudáfrica.

Otros favoritos, como Inglaterra, tampoco duraron mucho. Brasil y Argentina sufrieron crueles baños de humildad. Medio siglo antes, la selección argentina había recibido una lluvia de monedas cuando regresó de un Mundial desastroso, pero esta vez fue bienvenida por una abrazadora multitud que cree en cosas más importantes que el éxito o el fracaso.

• Insólito fue que faltaran a la cita las superestrellas más anunciadas y más esperadas. Lionel Messi quiso estar, hizo lo que pudo, y algo se vio. Y dicen que Cristiano Ronaldo estuvo, pero nadie lo vio: quizás estaba demasiado ocupado en verse.

• Insólito fue que una nueva estrella, inesperada, surgiera de la profundidad de los mares y se elevara a lo más alto del firmamento futbolero. Es un pulpo que vive en un acuario de Alemania, desde donde formula sus profecías. Se llama Paul, pero bien podría llamarse Pulpodamus.

Antes de cada partido del Mundial, le daban a elegir entre los mejillones que llevaban las banderas de los dos rivales. Él comía los mejillones del vencedor, y no se equivocaba.

El oráculo octópodo influyó decisivamente sobre las apuestas, fue escuchado en el mundo entero con religiosa reverencia, fue odiado y amado, y hasta calumniado por algunos resentidos como yo, que llegamos a sospechar, sin pruebas, que el pulpo era un corrupto.

• Insólito fue que al fin del torneo se hiciera justicia, lo que no es frecuente en el futbol ni en la vida.

España conquistó, por primera vez, el campeonato mundial de futbol.

Casi un siglo esperando.

El pulpo lo había anunciado, y España desmintió mis sospechas: ganó en buena ley, fue el mejor equipo del torneo, por obra y gracia de su futbol solidario, uno para todos, todos para uno, y también por las asombrosas habilidades de ese pequeño mago llamado Andrés Iniesta.

Él prueba que a veces, en el reino mágico del futbol, la justicia existe.

* * *

Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía: Cerrado por futbol.

Cuando lo descolgué, un mes después, yo ya había jugado 64 partidos, cerveza en mano, sin moverme de mi sillón preferido.

Esa proeza me dejó frito, los músculos dolidos, la garganta rota; pero ya estoy sintiendo nostalgia.

Ya empiezo a extrañar la insoportable letanía de las vuvuzelas, la emoción de los goles no aptos para cardiacos, la belleza de las mejores jugadas repetidas en cámara lenta. Y también la fiesta y el luto, porque a veces el futbol es una alegría que duele, y la música que celebra alguna victoria de ésas que hacen bailar a los muertos suena muy cerca del clamoroso silencio del estadio vacío, donde ha caído la noche y algún vencido sigue sentado, solo, incapaz de moverse, en medio de las inmensas gradas sin nadie.

La Jornada

23 de marzo de 2010

El Chema, 1967.



Nota de CfC: Carta del joven de 21 años Chema Saher, a su padre desde el cuartel San Carlos. Para recordar hoy a un ejemplo de entrega revolucionaria a los 43 años de ser asesinado por los gusanos de la epoca.

8 de febrero de 1963.

Querido papá:
Quizás pueda extrañarte que ahora te escriba públicamente.
No deseaba que la gente se enterara de un problema desgarrante como éste.
Créeme que es muy duro tener que hacerlo así, pero tú me has obligado a ello.
Me había prometido no hacer público ningún planteamiento que pudiera entenderse
como un reclamo específicamente contra ti, porque eres mi padre y porque no había
querido mezclar mi lucha con la forma personalista que tan funesta ha sido en la política nacional.

Y lo que había sido un propósito personal se ha convertido en tortura permanente
que corre en lo más hondo de mis pensamientos. Han sido tus declaraciones del día jueves pasado, expresándote como lo has hecho contra los heroicos compañeros salvajemente asediados por la represión y la persecución en las montañas de nuestra tierra, en las cuales hacías referencias burlonas hacia mí y otros compañeros, lo que me ha colocado en la dolorosa encrucijada de romper el silencio propuesto.
Yo no sé por qué has tomado ese camino, puesto que te había creído animado de nobles intenciones; con tales disciplinas me formé a tu lado y creo que jamás me arrepentiré de ello. Hoy ocupo una modesta posición entre los hombres que combaten por una nueva vida, sin la apremiante angustia de la persecución y la pobreza. No hago otra cosa que continuar lo que ayer formaba parte de tu existencia y por lo cual también fuiste perseguido. En ningún momento me he apartado de lo que me enseñaste con tu posición frente a las dictaduras. Es verdad que ahora estamos en campos diferentes, pero me enorgullece ocupar el sitio que me dejaste.

A veces evoco el recuerdo de mi infancia–lo mismo que el compañero Rómulo Valero evoca la belleza del paisaje falconiano, visto desde la montaña donde se respira aire de libertad porque la naturaleza nos cubre de las garras de la represión a centenares de patriotas, de lo cual te burlas sardónicamente y cuando lo hago
pienso en ti y en mi madre... a ella la sorprendí algunas noches llorando la amargura de tu persecución. Entonces me dije que cuando fuera grande lucharía
porque aquello no se repitiese nunca más; porque los venezolanos no volvieran a vivir la zozobra de la persecución. Por eso estoy condenado a 18 años de prisión
y es posible que las lágrimas vuelvan a deslizarse por las tiernas mejillas de mamá. En tus persecuciones aprendí a odiar, o mejor dicho a mirar duramente a los perseguidores, a los carceleros, a los tiranos. Y sigo mirándolos con la misma dureza en estos difíciles momentos de la patria... desgraciadamente y esto es lo
que más lamento, tú estás al lado de esos mismos perseguidores y carceleros que recuerdo cada instante con el chirriar oxidado de los goznes de mi calabozo.

Dijiste al redactor de “El Nacional” que la movilización militar no obedecía a
una situación apremiante impuesta por el movimiento guerrillero. Que en aquellas montañas sólo había “jóvenes aficionados al alpinismo” o tocados por la locura.
Me citaste al lado de otros dos compañeros para otorgarle “mayor fuerza” a tu
información. Me duele profundamente verte en esta posición que en nada te beneficia y que por el contrario te coloca en el mundo de las falsedades. Si es así como tú afirmas, ¿por qué aceptaste tan sumiso que por practicar “alpinismo” tribunales militares en juicios amañados me condenaran a 18 años de prisión y a los demás compañeros a 16 años? ¿Por qué te he visto sonreír cuando los voceros de una “cadena” me han calificado de bandolero? Pero tú sabes, como toda Venezuela, que
no se trata de adolescentes románticos o practicantes de “alpinismo”.

A esto y nada más a esto se debe la extraordinaria movilización de fuerzas para
el cerco que abarca casi todo el territorio falconiano y parte de los estados Lara y Yaracuy. Miles son los soldados y policías que cometen a diario todo género de atropellos contra la población ¿Es que acaso combatir a un “reducido grupo de locos” se necesita tal aparataje militar?; tú sabes que la llamada “Operación Torbes” es
de tal magnitud que en ella han participado hasta oficiales del ejército colonialista de los Estados Unidos, miembros de la Central de Inteligencia norteamericana, pisoteando la soberanía nacional y los mejores legados de nuestro Libertadores.

Pero esto hay que ocultarlo a todos los sectores nacionales y no encuentran como justificarlo. ¿No sería mejor decir la verdad o confesar que él ha sido incapaz de destruir y ni siquiera golpear el movimiento guerrillero que se fortalece con el apoyo campesino? Pero es necesario escudarlo por medio de la falacia vergonzante
para ocultar quizás el ridículo que sería como tratar de esconder el sol con un dedo. Mas lo que ha sucedido, y de allí la preocupación por esconderlo, es que familias enteras de humildes campesinos han tenido que abandonar sus conucos para incorporarse a las guerrillas, so pena de ser asediados, apresados o maltratados
por el gobierno. También ha preocupado el no combatir con efectivos de las F.F.A.A.N.N., sino contra la conducta represiva y criminal del régimen, pero no está encaminada nuestra lucha contra esa institución. Es explicable que no se diga la verdad porque tú y todos saben que ha habido numerosas deserciones entre las tropas gubernamentales, y la negativa de algunos soldados y oficiales para combatir, la renuncia de decenas de miembros de la Policía Municipal y graves faltas de indisciplina en los cuerpos como la Digepol y las bandas armadas de la guardia vieja, y por ello los bombardeos y ametrallamientos desde el aire no se han realizado en formas distintas a las ordenadas por los jerarcas del oficialismo.

Yo siento en lo más hondo esta conducta tuya. Es claro que a Rómulo Betancourt y a Briceño Linares no les preocupa verte hundido a su lado, ello es natural, pero a mí me duele ancestralmente por ser tu hijo. Imagina el impacto en mi espíritu cuando fui esposado y amarrado y después de andar así durante más de 15 horas por desfiladeros pantanosos y bajo incesante lluvia, llevado a tu presencia en el Comando de Operaciones que me apresó, y la repugnancia que experimenté cuando el Fiscal Militar se basó contra mí en testimonios tuyos. ¿No es esto doloroso?; tal vez tú hayas perdido la sensibilidad y ello te lleve a proceder de esta manera; más mi conciencia revolucionaria no puede debilitarse aun ante las mayores afl icciones, y si estoy condenado a 18 años de prisión lo es porque supe comprender la necesidad urgente de una transformación nacionalista en el estatus venezolano para construir una patria realmente libre. Todas estas cosas, más otras de las relaciones personales que es poco serio referirlas en estas líneas, me han atormentado a
lo largo de la prisión. Sólo para ti han importado las posiciones burocráticas en el fondo de los hechos; posiciones éstas que otros desprecian; ojalá que te des cuenta de esto y, aunque sea en el frío tremendo de la soledad, comprendas mi actitud de hijo fiel a unos principios morales que no pueden esquivarse. Si tú lo haces, el pueblo sabrá comprender las razones de esta carta pública que, te ratifico, hubiera preferido no escribir para que nadie se enterara de mi íntimo pensamiento, al contemplar a mi padre colocado junto a quienes se salpican con sangre de crímenes monstruosos.

José Manuel Saher.
Cuartel San Carlos, 8 de febrero de 1963

6 de marzo de 2010

LA HISTORIA DE LA ESPADA, EL ÁRBOL, LA PIEDRA Y EL AGUA


Nota de CFC: Tomado del libro "Los otros cuentos", del Sub.

Mordisquea la pipa el Viejo Antonio. Mordisquea las palabras y les da forma y sentido. Habla el Viejo Antonio, la lluvia se detiene a escuchar y el agua y la oscuridad dan un reposo. ``Nuestros más grandes abuelos tuvieron que
enfrentar al extranjero que vino a conquistar estas tierras.
Vino el extranjero a ponernos otro modo, otra palabra, otra creencia, otro dios y otra justicia. Era su justicia sólo para tener él y despojarnos a nosotros. Era su dios el oro.

Era su creencia su superioridad. Era su palabra la mentira. Era su modo la crueldad. Los nuestros, los más grandes guerreros, se enfrentaron a ellos, grandes peleas hubo entre los naturales de estas tierras para defender la tierra de la mano del extranjero. Pero grande era también la fuerza que traía la mano extraña. Grandes y buenos guerreros cayeron peleando y murieron. Las batallas seguían, pocos eran
ya los guerreros y las mujeres y los niños tomaban las armas de los que caían.
Se reunieron entonces los más sabios de los abuelos y se contaron la historia de la espada, del árbol, de la piedra y el agua. Se contaron que en los tiempos más viejos y allá en las montañas se reunieron
las cosas que los hombres tenían para trabajarse y defenderse.

Andaban los dioses como era su modo de por sí, o sea que dormidos se estaban porque muy haraganes eran entonces los dioses que no eran los dioses más grandes, los que nacieron el mundo, los primeros. Estaban el hombre y la mujer gastándose en el cuerpo y creciendo en el corazón en un rincón de la madrugada. Silencio se estaba la noche. Callada se estaba porque ya sabía que muy poco le quedaba. Entonces habló la espada.

- Una espada así se interrumpe el Viejo Antonio y empuña un gran machete de dos filos.
La luz del fuego arranca algunos destellos, un instante apenas, a la sombra luego.

Sigue el Viejo Antonio:

``Entonces habló la espada y dijo:

Yo soy la más fuerte y puedo destruirlos a todos. Mi filo corta y doy poder al que me toma y muerte al
que me enfrenta .

¡Mentira! -dijo el árbol- Yo soy el más fuerte, he resistido el viento y la más feroz tormenta.

Se pelearon la espada y el árbol. Fuerte y duro se puso el árbol y enfrentó a la espada.

La espada golpeó y golpeó hasta que fue cortando el tronco y derribó al árbol.
Yo soy la más fuerte - volvió a decir la espada.

¡Mentira! - dijo la piedra - Yo soy la más fuerte porque soy dura y antigua, soy pesada y llena.
Y se pelearon la espada y la piedra. Dura y firme se puso la piedra y enfrentó a la espada.

La espada golpeó y golpeó y no pudo destruir a la piedra pero la partió en muchos pedazos. La espada quedó sin filo y la piedra muy pedaceada.

¡Es un empate! - dijeron la espada y la piedra y se lloraron las dos de lo inútil de su pelea.
Mientras, estaba el agua del arroyo nomás mirando la pelea y nada decía. La miró la espada y dijo:

- ¡Tú eres la más débil de todos! Nada puedes hacer a nadie. ¡Yo soy más fuerte que tú! - y se lanzó la espada con grande fuerza contra el agua del arroyo. Un gran escándalo y un ruidero se hizo, se espantaron los peces y el agua no resistió el golpe de la espada.

Poco a poco, sin decir nada, el agua volvió a tomar su forma, a envolver la espada, y a seguir su camino al río que la llevaría al agua grande que hicieron los dioses para curarse la sed que les daba.
Pasó el tiempo y la espada en el agua se empezó a hacer vieja y oxidada, perdió el filo y los pescados se le acercaban sin miedo y se burlaban de ella. Con pena se retiró la espada del agua del arroyo. Sin filo ya y derrotada se quejó: Soy más fuerte que ella, pero no le puedo hacer daño y ella a mí, sin pelear, ¡Me ha vencido! Se pasó la madrugada y vino el sol a levantar al hombre y a la mujer que se
habían cansado juntos para hacerse nuevos. Encontraron el hombre y la mujer a la espada en un rincón oscuro, a la piedra hecha pedacera, al árbol caído y al agua del arroyo cantando...“Acabaron los abuelos de contarse la historia de la espada, el árbol, la piedra y el agua y se dijeron:
'Hay veces que debemos pelear como si fuéramos espada frente al animal, hay veces que tenemos que pelear como árbol frente a la tormenta, hay veces que tenemos que pelear como piedras frente al tiempo. Pero hay veces que tenemos que pelear como el agua frente a la espada, al árbol y la piedra.
Esta es la hora de hacernos agua y seguir nuestro camino hasta el río que nos lleve al agua grande donde curan su sed los grandes dioses, los que nacieron el mundo, los primeros'.

- Así hicieron nuestros abuelos dice el viejo Antonio.
Resistieron como el agua resiste los golpes más fieros.
Llegó el extranjero con su fuerza, espantó a los débiles, creyó que ganó y al tiempo se fue haciendo
viejo y oxidado. Terminó el extraño en un rincón lleno de pena y sin entender por qué, si ganó, estaba perdido.

El viejo Antonio vuelve a encender la pipa y la leña del fogón y agrega:
Así fue como nuestros más grandes y sabios abuelos ganaron la gran guerra al extranjero.
El extraño se fue. Nosotros aquí estamos, como el agua del arroyo seguimos caminando al río que habrá de llevarnos al agua grande donde se curan la sed los más grandes dioses, los que nacieron el mundo, los primeros...

Se fue la madrugada y con ella el viejo Antonio. Yo seguí el camino del sol, a occidente, bordeando un arroyo que serpenteaba hasta el río. Frente al espejo, entre el sol del amanecer y el sol del atardecer está la tierna caricia del sol de medianoche. Un alivio que es herida. Un agua que es sed. Un encuentro
que sigue siendo búsqueda...

Como la espada del cuento del viejo Antonio, la ofensiva gubernamental de un febrero entró sin ninguna dificultad en tierras zapatistas. Poderosa, deslumbrante, con hermosa empuñadura la espada del Poder golpeó el territorio zapatista.

Como la espada del cuento del viejo Antonio, hizo gran ruido y escándalo, como ella, espantó a algunos peces. Como en el cuento del viejo Antonio, su golpe fue grande, fuerte... e inútil.

Como la espada del cuento del viejo Antonio, sigue en el agua, se oxida y envejece. ¿El agua? Sigue su camino, envuelve a la espada y, sin hacerle caso, se llega hasta el río que habrá de llevarla hasta el agua grande donde se curan la sed los más grandes dioses, los que nacieron el mundo, los primeros...

19 de febrero de 2010

Saludos Negro


Por: Rolan Denis

A un año de tu partida, saludo negro tu inmenso trazo por esta memoria y esta tierra nuestra.

Saludo tu niñez, la piel y la sangre de los hermosos padres que te parieron

Saludo los barrios de sal de donde aprendiste el arte de la guerra por la vida

Saludos los dos pobres pescaditos que sacamos del mar dándole el saludo a un nuevo año, a un nuevo reto, un nuevo cariño, una nueva subversión

Saludo tu espíritu militante que se hizo uno solo contigo hasta encontrar el lugar perfecto de tu propio papel dentro de ese ejército de sueños

Saludo tu verbo terrible, jocoso, irónico y a la vez amante, instrumento inigualable de nuestra batalla común

Saludo tu audacia pensante y desbordante, capaz de darnos cualquier luz o cualquier fusil apuntando a la batalla justa

Saludo tus maniobras escondidas, tu capacidad de administrar los momentos para darle camino y desenlace real al debate infinito de la tragedia política

Saludo tu moral inaudita, prueba de pruebas en un mundo aplastado por los charcos de la deslealtad y la inmoralidad

Saludo tu cuerpo que siendo el mas negro de todos jamás aceptaste que de él se haga propaganda para la demagogia “afrodescendiente”. Eras negro absolutamente negro

Saludo tu caminar cuidadoso y precavido avanzando a ritmo del cuerpo proletario de la lucha, en momento atrás y observante, en el momento preciso adelante haciendo de tu sonrisa el gran desafío a cualquier cobardía

Saludo aquel 28 F cuando me enseñaste a salvar mi vida sin temor al riesgo por recoger el cuerpo del viejo herido

Saludo tus lágrimas ante los cuerpos de aquellos que los malditos nos asesinaron porque solo ellas eran una lección bendita del amor sentido y debido

Saludo tu pensamiento prueba magistral de la desobediencia a la razón impuesta, prueba también de que era y es posible reinventar los códigos universales de la pasión libertaria que te animo a vivir

Saludo tus poemas, el viejo cuento dibujado que dedicaste a tus hijas porque así las hiciste y al fin tu palabra pudo encontrar un derrotero de triunfo

Saludo la batalla que le diste a tu desgraciada enfermedad porque a ella también la supiste convertir en una fuente de reunión, de organización, de rebeldía, fue la prueba de la prueba de tu vida y no te rendiste

Saludo incluso nuestros desacuerdos, las interminables batallas que nos dimos por el poder de la verdad, ratos y polémicas que ahora añoro porque allí aprendí que nuestro compromiso podía y pudo burlarse de la soberbia del opinante político

Y saludo por supuesto nuestra amistad, la amistad compartida y ampliada hacia todos los que amamos en conjunto, la amistad de aquel que nació pobre y el otro aprendiz que nació rico, del negro inmanente a su pueblo y aquel blanco que se aproximó a saludarlo y en adelante quererlo inmensamente

Te saludo negro sin decirte adiós porque aún no puedo

Roland

16 de febrero de 2010

1985, Febrero 16.



Nota de Cfc: Tomado del libro de nuestro hermano José Millet, Ali Primera padre cantor del pueblo.


1985. venia de un ensayo de grabación de un disco. Era carnaval y en la madrugada caraqueña los carros veloces y alegres; uno de ellos vuela por encima del separador y embiste la camioneta en que viajaba... Los que mueren por la vida no deben llamarse muertos. Ocurrió el 16 de febrero de 1895. Su hijo más pequeño iba a cumplir tres meses de nacido.“ Yo amarré los recuerdos al árbol de la noche y fui en busca del sol…”

Tuvo siempre bien claro que la función del canto consistía en fortalecer la conciencia del pueblo, de los valores de que él es portador; de su capacidad de movilización conducente a lograr la unión entre la gente. Así devenía en el arma de combate más eficaz para desenvolverse en la lucha social. Este fue y será el simbolismo principal de su acción a través del arte musical: su fusil cargado de amor, constancia y devoción; de ahí que lo ilustremos como su fusil de flores, listo para disparar, siempre cargado de ternura. Como bien lo expresó “… Alguna vez iremos hasta la tierna herida de la Patria y se la cerraremos con un hermoso beso…” estas palabras proféticas de Alí no llegaron a convertirse en realidad mientras vivió. Pero se cumplirán, estamos en vías de que sus sueños amanezcan un día siendo realidades. El camino es largo y hay que aprestarse a emprenderlo con el mismo optimismo con que sonreía el poeta falconiano ante las adversidades”... he recorrido bastante camino, por supuesto ese camino no tiene límite, hasta el último aliento seguiré ese camino”.

13 de febrero de 2010

Carta de Augusto Cesar Sandino a Maria Sandino

Nota de cfc: Ejemplo del amor revolucionario, el que va mas allá de los calendarios que desde arriba nos imponen, más allá de lo superfluo, acentuándose en el corazón mismo del amor.


A MARIA SANDINO


La ceiba y Dutuville, 3 de junio de 1922
Srta. Mariíta S. Sandino
La Victoria.

Amor mío: Estoy cumpliendo un año de estar ausente de ti, vida
Mía, pero ese año de dura ausencia, ni veinte más, podrían ser suficientes
Para que en mí pueda disminuir el invariable amor que te profeso. Este
Año de triste ausencia no ha sido más que un año de remordimientos

Para mí, ha sido un año de innumerables aventuras, no puedes tú, ni
Quien no ha aventurado, comprender lo duro que es aventurar.

No tomes por el lado desfavorable para mí la palabra de aventurero, Pues eso puede llegarlo a ser cualquier hombre que las circunstancias Se lo obliguen. También debes tener presente que el que ha cruzado Por tales caminos, es cuatro veces más hombre que los que si alguna ves han salido, ha sido respaldados por la opulencia, y por eso es que todo aquél que ha cruzado por caminos tan difíciles, se cree cuando está cuando está junto a esos pajaritos, que aún no saben lo que es mundo, como con el orgullo que puede sentir un billete de a cien dólares ante unos centa- vitos de cobre.

Mariíta: Yo me siento muy apenado cuando recuerdo de las cartas que te he mandado y que no me las contestastes, y tu silencio me ha obligado a que yo me forme una porción de conjeturas. Yo soy muy malicioso, y cuando tengo mis horas de meditación he logrado el imaginarme cuánto uds, pueden pensar de mí. Voy a referirte cuanto me supongo que dicen.

Por ejemplo, tú piensas esto: Este he sido mi dolor de cabeza, es un embustero, también puede ser que me quiera, pues ya han transcu- rrido algunos años y no me olvida, pero mi mayor tuerce es que aún no lo quiero mucho, pues yo creo que no volverá y es mejor que no le honre con el contestarle por que de lo contrario él seguirá de necio y... tal vez yo pierda, sí, sí, no, sí, no, sí... es mejor que le olvide, ¡ay Dios, concédeme lo que te pido!, no, no, este ya no, ¡me pesa!, me arrepiento hasta... Otra cosa ¿y de qué me he enamorado yo? El no es un tipo, él no es rico y, sobre todo, se fue... pero ¡es mejor, es mejor! ¿ si vuelve?, pues no le haré caso, sí, sí, estoy resuelta y qué me im- porta que se quiebre la cabeza pensando en mí este tonto.

Lo que dice entre sí tu papá:

Ese no sirve para mi hija, ella no me estorba y para qué la voy a sacrificar con ese vago que ya no gusta estar en su lugar y es seguro que la locura que hizo fue intencional para irse, no hay modo que yo consienta el que le contesten a ese vago, perverso, engañador.

Lo que dice tu abuelita: Yo no digo nada, lo único que digo es que él no es malo y que si se hubiese casado, él pues fuera un espléndido marido, pero la tuerce lo persiguió.

Lo que dice tu mamá: Ese no vuelve, ya le gustó la vagancia y comprendí que era mentiroso.

Lo que dice tu tiíta Mariíta: Yo no creí que se casaran pues siempre a él lo miré muy informal.

Mateíto y Zoilita estoy seguro que no estiran ni jalan, cuando mucho en veces dirán que se alegran y en veces que pobre yo.

Esto es cuanto me imagino de uds. A ti te ruego que me perdones si mis malignas conjeturas te ofenden y deseo que sepas que mientras yo viva no te olvidaré.

Saludes a quienes miento en mi maliciosa carta. Tú, vida mía, ángel mío, recibe un sin fin de besos y abrazos de tu AUGUSTO.

Maya mía, si me quieres, saluda a mi papá en mi nombre, lo mismo que a mi mamá y por eso te doy un beso más. Adiós. Tuyo.

31 de octubre de 2009

Nacimiento (*)



El 31 de octubre de 1942 nació el séptimo hijo de la familia Primera Rossell. El nacimiento se produjo en el viejo hospital de maternidad “Oscar Chapman”, hoy sede de las dependencias administrativas de la Zona Educativa, en Coro, la ciudad de las casas de barro, de calles adoquinadas y de edificios también de gran valor arquitectónico, méritos que la hicieron merecedora del galardón mundial de ser declarada Patrimonio de la humanidad, junto a su famoso Puerto Real de la vela, por donde desembarcó el Generalísimo Francisco de Miranda. De modo que Alí es un hijo de esta ciudad donde Miranda efectuó la famosa proclama e izó el pabellón nacional hace dos siglos.

Seguimos la pista de esos primeros años de la vida de Alí, en los que se concentran esencias que no pueden ser sino tomadas muy en cuenta para entender el sentido que le imprimirá a su vida y que se reflejará en su obra poética y especial estilo tanto de ser humano como de artista. Su prima María Magdalena González Rossell vive en la calle El Cementerio, barrio San Nicolás, entre La Paz y Palmasola, dice tener 63 años de edad y haber nacido el 29 de mayo de 1942, ser contemporánea de Alí y llevarle, pues, escasos meses de diferencia. No se trata de una prima más suya sino parte muy cercana a su familia en tanto se considera hermana de los hermanos del poeta.
De hecho nos aporta el importante dato que sus padres, Jesús Rossell y María Antonieta González de Rossell, vinieron juntos con la familia Primera Rossell desde San José de Cocodite, donde había contraído nupcias.

En su actual vivienda coriana hay varios de los primeros fonogramas de larga duración, acetatos originales autografiados por Alí, todas las dedicatorias nombran a su tía “Matoña”, a quien evidentemente su sobrino profesaba un gran afecto. La hija de ésta confiesa que cuando Alí venía a la “ciudad de los vientos” siempre llegaba a casa de su madre, ubicada en la calle Palmasola número 38. Poe ella supimos que su padre Jesús era hermano de Carmen Adela, a quien familiarmente la apodaron Tía Yeya. Su padre murió en el año1952 y cuando visitaban su tumba, Matoña le decía que la de Isidro Antonio estaba cerca de ella, por lo que este dato nos fue útil para determinar el sitio exacto donde está enterrado en el cementerio municipal de Coro.

Inicialmente Magdalena nos afirmó que Alí nació en la casa con numero 35 de la calle La Paz contigua y no en la que cuyo exterior se muestra la placa con la inscripción que indica que en aquel hogar dio sus primeros pasos, porque la primera estaba en el mal estado constructivo. Además que de allí se mudaron para otra de bahareque que estaba situada en diagonal a la calle Palmasola número 38, donde ellos vivía para entonces en una casa que tienen una rejita blanca y desde donde se mudaron para San José… Pero rectificó esas afirmaciones cuando ofrecimos el testimonio de señora Paula Ramona Sánchez, de 84 años de edad, quien vive en esa misma calle de toda la vida , en la casa con el número 24, casi en frente a la antes indicada que posee la mencionada placa. Paula considera haber sido una buena amiga de Carmen Adela a quien visitaba con frecuencia en razón de que tenía dos hijos.
En la casa contigua a la de la placa vive una hija suya.

Por ese sitio vivían otros miembros de la familia Rossell, como Custodia y Jesús Rossell, que murió en un accidente a poco de empezar a trabajar en la compañía petrolera, donde trabajaba. También Willian , conocido por el Abuelo quien nos introdujo la duda acerca del lugar exacto en que vivieron los esposos Primera y Rossell.

Paula recuerda al mayor de los hijos de la pareja Primera Rossell: Asisclo, a quien describe para entonces con una altura de un metro aproximadamente y que estudiaba en el grupo, es decir, en la escuela Juan Crisóstomo Falcón. “Carmen Adela le planchaba sus batas almidonadas y blanquitas a Asisclo para que fuera para el colegio temprano”. Asisclo se parecía mucho a su padre: alto, narizón, simpático, trigueño.

En la humilde vivienda de bahareque habitada por su familia en la calle Palmasola número 53, fue donde realmente el niño Alí dio sus primeros pasos en la vida. En este momento existe otra casa de vivienda, construida luego de que aquélla fuese derruida. Paula Sánchez, de 84 años de edad y excelente amiga del matrimonio, nos atestigua que pronto la familia se mudaría para la calle La Paz, situada detrás de la Cárcel de Coro, en cuya fachada exterior fue colocada una lápida con la siguiente inscripción: “En esta casa vibraron los primeros cantos del niño nacido en la maternidad Oscar Chapman el 31 de octubre de 1941 y quien con el nombre de Alí primera se erigió en patrimonio de los humildes en toda Latinoamérica. Aquí aparece un asunto que me ha suscitado duda: el de la fecha de nacimiento del poeta antes apuntada, la que incluso él ratifica de puño y letra en el documento que rellenó en Cuba y que incluimos en el presente libro. Para el poeta, periodista y pintor Héctor Hidalgo Quero, sin embargo el año de su nacimiento es 1942.

El propio autor de techos de cartón nos ha proporcionado el testimonio de su propio nacimiento: “Yo nací en Coro, en la ciudad mariana que llaman, mis padres venían huyendo de la sequía de Paraguaná, con un cuadro de hijos, como decía mi madre, venían con seis y nacimos Héctor y yo en Coro, fuimos los únicos que nacimos en una maternidad, los demás nacieron asistidos por Mama Pancha, mi abuela. Cuando yo tenía tres año mi padre murió siendo policía, de sos especiales, que hacía que esos presos hicieran juguetes para sus hijos, y para algunos presos amigos hacía mi madre una vez a la semana un almuerzo. Mi padre según me cuentan, murió en un tiroteo, dentro de la cárcel, él salió a un pasillo a escuchar los tiros y recibió un balazo”. (Suplemento de el Falconiano, mayo, 1985.)

Les puedo jurar que nunca he escrito una canción adrede. Que jamás
he cantado una canción como encargo visceral de mi posición ideológica.
Algunas veces mi canción anda dando brincos en el pedregoso camino del
panfleto, otras, tiene el humilde vuelo de una sencilla poesía,
sin mas pretensión que la de comunicar mi solidaridad con el ser humano.
A veces sucumbo ante la rabia con la misma fuerza que lo hago ante
la ternura, pero simpre como una respuesta espiritual y no como una reacción
endocrina ante la realidad.
Rabia y ternura estimulan mis ganas de combatir y en el Tio-vivo de la
vida, siempre me han gustado el caballito azul del amor y el blanco de
la libertad. Por ellos, siempre cabalgaré en el caballo rojo del combate.

Alí Primera.


(*) Tomado del libro ALÍ PRIMERA, padre cantor del pueblo, de José Millet.


20 de febrero de 2009

A LUIS "EL NEGRO" VILLAFAÑA


El enemigo funcional, política e ideológicamente. Para este sujeto en su vida cotidiana y entorno político el único valor respetable es la usura, la corrupción, el oportunismo, la arrogancia y el arribismo. Su "virtud", la sumisión acrítica hacia cualquier símbolo de poder o superioridad y el desprecio hacia los desvalidos, los marginados o "tierruos". Son esos individuos que ante la presencia presidencial dicen: "tranquilo cuando le pongamos en los brazos al carajito ese mongólico, se le pasa la arrechera por nuestro desastre."

Son sujetos que odian hasta rabiar a la oligarquía, pero como disfrutan sus gustos y comodidades.

Siempre, estos individuos hablarán del sacrificio desde la comodidad de la oficina, o desde la satisfacción de una buena comida. Rinden culto a la vanidad y sus obras son verdaderos adefesios, cadenas de desaciertos mediante los cuales uno tapa al otro.

Este es el Negro Villafaña, que leímos para reafirmar lo que la tradición oral nos trasmitió de el y su parte de guerra en las luchas libertarias de nuestro pueblo. La mayor parte de nosotros no pudo conocerlo, solo tenemos el cuento que ya se convierte en nosotros en leyenda en el pie de monte esta Sierra de San Luis, donde el culto a los muertos no es un ritual burocrático, sino parte de la palabra y la práctica de nuestra resistencia.

Quienes lo conocieron y nos cuentan, ahora guardan un ronco silencio lleno de marcas en la piel. En la memoria de lo que nos contaron del Negro entendemos ese diálogo silencioso de dolor.

Mueres en febrero, un mes verdaderamente definitivo, tanto que si algún nombre tendremos en nuestra silenciosa huella, debe ser el de febreristas . El mes que murió Camilo torres, el mismo mes de la muerte de Sandino, el mes de la muerte del negro Malcom X, el mes de la siembra de Alí, el mes de los mártires del 27 del 89, el mes del 4 del 92, el mes del inicio de la guerra federal.

Lo dices en tu libro Revolución en la Revolución: "Hay que matar lo viejo para que nazca lo nuevo". Y ese compromiso de destructores y parteros nos dejas, el de combatir, por que no se puede construir la libertad y la dignidad sobre los cimientos de lo viejo y desde las "casas del poder" y el compromiso de seguir preparando y haciendo lo nuevo, lo hermoso, lo deseable, lo nuevo compartido, lo nuevo de nuestros sueños comunes, lo nuevo que seguimos queriendo y que vendrá.

TIERRAS Y HOMBRES LIBRES debió ser tu grito silencioso de despedida, como fue el primero de Zamora por estos lados hace ya 150 años, o SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO dirías antes de estrellarte cargado con múltiples cinturones llenos de amor al pueblo, amor a tu gente, que al fin y al cabo son más poderosos y contundentes que cualquier otro explosivo.

Sin duda que nos dejas en un mal momento, aunque nunca es un buen momento para ver partir a un compañero.

Aún nos vas a seguir enseñando a leer a José Carlos Mariategui que desde tu lectura se convirtió en indoafroamericanismo el nombre de la causa que construye caminos originales y desprecia el fácil camino de hacer una caricatura de la historia.

Le dijiste a un compañero que hoy nos cuenta, "cuando me valla mi consuelo es dejarle sembrados al imperio a cientos de toritos que van a hacerle la guerra al imperio sobre lo territorios donde pone sus garras, con sabiduría para resistir y para conducir a nuestras filas a la victoria". Buena semilla y fértil la tierra donde renace Sergio y Yulimar.¡aquí están tus cientos de toritos compañero y crecen como la hierba!.

No pudimos estar para despedirte pero ahí estaban otros toritos y rolitrancos haciendo aguas por todos nosotros, te tendremos presente siempre, y el domingo cuando marchemos con los claveles rojos de Alí, tambien estaremos marchando contigo y por ti. ¡compañero Luis Villafaña, estamos cumpliendo!

Para tí las palabras de Ernesto Cardenal para Laureano Mairena:

Y ahora estás muertoes
estar digamos como la tierra, o la piedra, que es lo mismo
"la piedra dura porque esa ya no siente"
pero no, nada de piedra dura
sí estás sintiendo
más allá de la velocidad de la luz
del final del espacio que es el tiempo
totalmente consciente
dentro de la conciencia
vivísma de todo lo existente.


Colectivo de Trabajo Revolucionario
Cuento, Fiesta y Candela
Por el camino de las comunidades.

13 de octubre de 2008

15 AÑOS DESPUÉS, SERGIO RODRÍGUEZ VIVE MAS ALLA DE LOS MURALES

publicado en misión boves

La Guara itza97@yahoo.com

Ayer, 23 de septiembre se cumplieron 15 años del asesinato del flaco Sergio, ser especial, querido y respetado por todos quienes le conocimos.


Sergio, demás está decirlo (y no porque esté muerto), era una de esas personas que raras veces tenemos la oportunidad o el privilegio de conocer. Siempre una sonrisa en la cara, pasara lo que pasara en su casa o en su vida; siempre el entusiasmo por delante no importa el tamaño de la tarea que tuviera que emprender. Siempre presente con su sonrisa desobediente; esa con la que castigó por última vez a sus asesinos porque, aunque usted no lo crea, el flaco les echó un vainón. Quienes lo vimos muerto sabemos que es verdad que el loco estaba sonriente, como advirtiendo a sus esbirros que uno de sus poemas lo había escrito para cumplirlo: si me matan, decía, me voy a cagar de la risa porque quienes disparen nunca sabrán que los Quijotes nunca mueren, porque la esperanza no se mata.

Muchos fueron los momentos y los espacios que compartimos con este ser venido de otra galaxia. Trabajamos juntos en varios intentos editoriales de las cuales dos merecen recordar: el periódico Yulimar Vive, viviendo en cada página, cada trasnocho, cada calentera del negro Villa, en cada chiste malo del flaco. Y Forjadores de la Libertad, empeñado en volver por todos los caminos enseñando a la gente como hacer bombitas, como protegerse de los gases lacrimógenos, como prepararse para la insurrección “una tela de araña que hay que tejer”. Pasquines, muchos, tantos que ya no recuerdo.

El flaco Sergio hijo de la siempre querida Victoria era un militante integral; uno de aquellos raros ejemplares que no se quitaba el uniforme para aportar en cualquier parte, que trascendía al 23 de Enero, a Caracas, al país. Si, porque Sergio sembró afectos incluso fuera de nuestras fronteras. Recuerdo con particular alegría una anécdota de ese Quijote una vez que nos mandaron a Colombia a conversar con unos compas sobre la Escuela de Pensamiento NuestraAmérica. El loco me hizo bajarme del bus en la frontera y comenzó a cruzarla a pie. Llegaba a Colombia y corría al lado de Venezuela… Así muchas veces mientras gritaba: “Ja, ja, están jodidos todos los que pretenden olvidar el sueño de Bolívar… Ja, ja, somos un solo pueblo, miren lo que hago con la frontera”. Estaba maravillado de ese espacio tan tonto que llaman frontera. Y los soldados del DAS sorprendidos con ese loco altote dando saltos de aquí para allá por casi dos horas. Y conste que en esos tiempos no era común hablar de integración. ¿Han visto ustedes un “discurso” más claro sobre lo que significa integración? Yo no. Lo juro.

Recuerdo las escapadas del flaco de su garita de vigilante para ir a la Escuela de Educación a mostrarme un panfleto, un poema, cualquier vaina que sirviera de excusa para huir del tedio de ver carros pasar y de buenos días sin respuesta. A una profesora de la Escuela de Odontología la jodió bien feo. Todos los días le daba los buenos días y ella no respondía. Ah, imaginen a la academia inclinándose a responder al saludo del vigilante. Por favor. Un día la espero con un poema escrito en un marca-libros y se lo regaló por mal educada. Creo que esa mujer jamás olvidará al flaco.

Recuerdo otra misión. Una vez nos mandaron a aprender a hacer los famosos “bastones”, especie de chopos artesanales con los que íbamos a enfrentar a los enemigos, los de afuera y los de adentro. Ilusos llegamos a casa del “instructor” y nos fajamos a trabajar con las manos casi, sin herramientas casi. Al final de la tarde, cansados y sucios, teníamos cada uno un “bastón” y el compromiso de multiplicarlos. El peludo nos dijo sentencioso: compas, el esfuerzo que les costó hacer el bastón permitirá que lo quieran, que lo respeten, que se identifiquen con él, que confíen en él… Después de eso nos enteramos de que había maneras más fáciles de hacerlos. Otros lo perfeccionaron más adelante; pero en ese momento bajamos a Caracas orondos, orgullosos de nuestra obra y protegiéndola como si de un niño se tratara. Así entendía el flaco la línea militar de masas. Sin tanta paja, sin ese velo de misterio de guerrillero clandestino.


Han pasado 15 largos años de que nos arrancaron al flaco con una maldita bala, pero él sigue con nosotros. Porque, ¿cómo carajo olvidamos a personas como Sergio y Yulimar, cómo nos acostumbramos a vivir su ausencia; como si ellos siguen estando en que se niegan a abandonar como esquinas, salones, calles, callejones, canciones, poemas y en cualquier sitio donde exista un hombre, una mujer, una comunidad, un pueblo construyendo la Patria Grande.


Por eso, cada 23 de Septiembre retumba en los bloques del 23 de Enero:
¡¡Risa Desobediente, Presente…Presente!!